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Poul Anderson
es uno de los grandes con todo derecho en la literatura de ciencia
ficción del siglo XX y también uno de los más
"polémicos" debido a las supuestas connotaciones
fascistas que le imprimía a sus obras.
Lo cierto es que algo de ello hay en Los Pasillos del Tiempo,
pero es un detalle algo insignificante que consiste en que el protagonista
de la obra, un ex marine llamado Malcom Lockride, está encarcelado
por matar accidentalmente a un golfo de la calle que lo estaba molestando
y afirmando el protagonista que no lo sentía en absoluto porque
se estaba defendiendo.
Detalle menor que no ha de empañar el conjunto de una de las
mejores novelas que tratan el manido tema de los viajes en el tiempo.
Lockride será sacado de la cárcel por una mujer misteriosa
de rasgos indeterminados que lo reclutará para formar parte
de una guerra que se libra en distintas eras del tiempo entre dos
bandos de ideologías opuestas llamados Exploradores y Guardianes
que se disputan el control del planeta.
Así, el protagonista viajará a la Edad de Bronce, la
edad Media o un futuro distante a través de una curiosa máquina
del tiempo que le da nombre a la novela (de lo más original
que he visto, aparte del DeLorean de Marty Mc Fly) y se meterá
en una trama de intrigas y guerras donde nada ni nadie es lo que aparenta
ser.
La narración de Poul Anderson es simplemente apabullante y sabe
perfectamente combinar la perfecta ambientación histórica
con una historia de pura aventura en donde aparecen personajes prototípicos
del pulp como Malcom Lockride y otros bastante ambiguos como
Storm Darroway que se mueven en una historia muy bien construida y con
una argumento sólido a prueba de bombas, donde cada pieza encaja
como en un reloj de precisión.
El final de la novela es impresionante como pocos.
En cuanto a la edición española de Pulpediciones, hay
que comentar que se trata de la primera edición íntegra
que se publica en castellano (sus anteriores editores en los años
60 decidieron publicar una traducción mutilada para que cupiera
en 200 páginas) y su formato y traducción es bastante
aceptable (además de relativamente barato), pero hay que darles
un pequeño tirón de orejas en cuanto a la corrección
de estilo a la que sometieron el texto traducido, porque abundan los
errores tipo: "un piernas sobre..." a lo largo de la novela.
Por lo demás, es una obra imprescindible.
Jose Luis Mora
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