Con esta colección el autor
Jason Lutes quiso demostrar, según comentó en una entrevista, que si se quiere el cómic
puede ser un medio serio y adulto ante los ojos de un futuro lector ajeno a los cómics.
Y, por el momento y si la serie hubiera tenido más difusión en los medios -ajenos ó no
al mundo del cómic-, se hubiera conseguido.
Ésta es una serie que nos narra la historia de la ciudad de Berlín
desde 1.928 hasta el alzamiento al poder de Hitler y, posiblemente, el inicio de la 2ª
Guerra Mundial vista desde los ojos de una serie de ciudadanos anónimos cuyas vidas se
entremezclan unas con otras.
El eje de esta historia coral lo lleva Marthe Müller, una joven artista
recién llegada a Berlín cuya vida está marcada por la sombra de su autoritario padre,
ya fallecido y hombre poderoso en Alemania. A la vida de Marthe, narrando la vida de la
ciudad a lo largo de los años, se le une la de Kurt Severing, un periodista liberal,
cínico y apolítico cuyos sentimientos hacia la joven Marthe van algo más allá de la
amistad. También la historia de David, un muchacho judío, y la de Silvia, una
adolescente idealista con un padre perteneciente al partido Nazi tendrán importancia a lo
largo de la colección.
Berlín es una serie imprescindible para cualquier amante de
los buenos cómics y de la historia. La ambientación del Berlín de entre guerras
conseguida por Jason Lutes en las páginas del cómic es perfecta, dándole ganas a uno de
darse un paseo por aquella ciudad.
La documentación utilizada por Lutes para ambientar al lector en el marco
histórico donde se mueva la historia es, cuanto menos, apabullante, sin llegar a ser
farragosa ni entorpecer el ritmo de la narración. La historia se ve salpicada de detalles
reales: desde graves disturbios sucedidos en la ciudad; pasando por la vida social de la
burguesía y las clases bajas; hasta historias dramáticas como la de la cofundadora del
Partido Comunista Alemán, Rosa Luxemburgo.
En cuanto a las historias aquí narradas, éstas resultan ser entretenidas;
los personajes están muy bien construidos, realmente sus vivencias interesan al lector; y
tan sólo se le puede achacar la -aparente- lentitud con que éstas se mueven,
centrándose Jason Lutes en muchas ocasiones en los pequeños detalles de las vidas de los
personajes (un acierto y un error a la vez).
Con respecto al dibujo, Lutes sigue la escuela de la llamada línea
fina, cuyo mayor representante es Hergé, y ciertamente su estilo es muy parejo al
del creador de Tintín (y, sin caer en la herejía, se puede decir que le supera en
ciertas ocasiones). Además las composiciones de las viñetas se atienen a lo que sucede
en la historia y varían según se de el caso: si es una escena íntima, con un personaje
sólo reflexionando sobre su vida usa viñetas pequeñas e iguales en toda la página; o
si es una escena reproduciendo una batalla, por ejemplo, utiliza viñetas grandes ó
panorámicas, que le dan a la escena un aire muy cinematográfico.
La edición llevada a cabo por la editorial española La
Factoría de Ideas sobre este cómic es impecable, incluyendo en numerosas ocasiones
en la contraportada notas del traductor sobre algún juego de palabras (o visual) usado
por Jason Lutes en las páginas del cómic o ampliando información sobre asociaciones,
personajes o hechos de la época donde está ambientado el cómic aparecidas también en
ese mismo cómic.
El fallo que tiene la edición española reside en el cambio de formato entre
unos números y otros de la colección: los números 1 y 2 son en formato cómic book de
24 páginas, mientras el resto -del 3 en adelante- son en formato tomo de lujo. También
le pesa a esta edición la aperiodicidad que tiene, sin llegar a saber el lector cuando va
a salir el siguiente número.
Un cómic imprescindible en cualquier tebeoteca de cualquiera
que se considere buen aficionado al medio. |